|
|
FIRMA: JAVIER SINTES / FOTOS: BARCELONA WORLD RACE
 | |
Si al Dios Eolo y al Dios Neptuno les diese por jugar con lo que ellos dominan, no dudarían en alistarse como observadores en alguno de los navíos a vela más rápidos de los que existen en la actualidad. Y si pudiesen elegir, intentarían solicitar permiso para vivir lo que se experimenta a bordo de uno de los veleros que, navegando con los colores de 'Hugo Boss', al ser patrocinados por esta emblemática entidad relacionada con la moda masculina, son controlados hasta el límite de su capacidad por regatistas profesionales que compiten en regatas transoceánicas extremadamente desafi antes. Para mayor gloria del asunto, quien se ha ganado el honor y el compromiso de patronear tan magnífica embarcación, es el mítico Alex Thomson, cuyo acreditado palmarés es impresionante, y lo más plausible es que su actual acompañante no es otro que el no menos afamado Guillermo Altadill, del cual nadie duda que también se merece tan gran confianza por lo mucho que ha navegado en todos los océanos y mares de nuestro super acuoso 'globo terráqueo'.
Presentados ambos personajes, toca ahora comentar que la embarcación que participó en la primera edición de 'BARCELONA WORLD RACE' -con Alex Thomson y Andew Capefue construido por la empresa francesa FINOT CONQ. El siguiente barco, 'HUGO BOSS', fue diseñado por el argentino Juan Kouyoumdjian con el nombre de 'PINDAR' y su construcción se llevó a cabo en los astilleros neozelandeses de 'COOKSON BOATS'. Ese velero fue elegido por Alex Thomson para rediseñarlo a su gusto con la finalidad de competir al arriesgadísimo nivel que él controla. Así pues, el 'PINDAR' fue llevado al británico puerto de Gosport y convertido en el nuevo 'HUGO BOSS', cuyo elegantísimo y peculiar diseño impactó en la segunda edición de 'BARCELONA WORLD RACE', patroneado por Thomson y Andy Meiklejohn.
 | |
Tiempo después, otro velero parecido fue modernizado y se convirtió en el segundo 'HUGO BOSS', cuya peculiar imagen, negra por babor y blanca por estribor, también otorgó mucho prestigio a la firma, y ya más recientemente el 'ESTRELLA DAMM', que también es una embarcación de la clase IMOCA 60, fue rediseñado y preparado por sus responsables y así se creó el tercer 'HUGO BOSS', que al ser el más eficiente de los tres que tiene el equipo, es el que compite en la actualidad caracterizándose, los veleros de la clase IMOC A 60 se caracterizan por sus cualidades a la hora de navegar a gran velocidad, a la de avanzar casi sin viento y a la hora de aguantar los durísimos embates de la mar cuando ésta se pone hiper recia. Aparte si antaño existían patrones privados, absolutamente solventes, que corrían con todos los gastos causados por sus apasionantes aventuras transoceánicas, en la actualidad tales personajes ya casi no existen y para que se construyan estas carísimas embarcaciones y se cubran los costes de todo lo que conlleva ese tipo de competiciones, lo normal y aceptado es que estos navíos sean todo un panel publicitario de las entidades que las esponsorizan y por ello, sus anagramas, sus logotipos y sus productos estrella aparecen en sus cascos, sus velas y en los trajes y gorras de sus tripulantes.
 | |
El más moderno 'HUGO BOSS' es una embarcación de la clase antes mentada, y visto desde arriba es como un agudísimo triangulo isósceles cuya punta, su proa, está diseñada para cortar el agua de la forma mas hidrodinámica posible y su base, la popa, es muy recta y perpendicular a su eje longitudinal. En la plataforma central de mando y gracias a sus dos parabrisas escamoteables se puede encapsular la zona para evitar que se mojen los tripulantes si la mar arrecia. En el panel central existen seis winches para desplegar o recoger el velamen y, para dirigir y dominar el rumbo de tan sofisticada embarcación, cuenta con dos ruedas de timón, que están ubicadas muy próximas a cada amura de popa. En su espartana cabina interior sólo existe lo que sea realmente útil y no da concesión alguna a un gramo de peso que no sea imprescindible, añadiéndose tal condicionante a la dureza de este tipo de regatas, pues el concepto confort no se contempla en ellas. La cubierta del velero es lisa y su perfil super aerodinámico con la finalidad de que el velero se desplace de la forma más fluida posible. Con respecto a sus dos controlables orzas, que son la clave principal de su seguridad y que sirven para evitar que escore el navío al punto de que todo su aparejo roce la mar, en cuyo caso todo se colapsaría, son capaces de mantener su mástil y su velamen navegando casi horizontalmente y a gran velocidad.
 | |
Es llamativo entrar en uno de estas embarcaciones, pues sólo se verá el interior de un casco vacío con el mínimo posible de estructuras necesarias para albergar todo el velamen en sus respectivas bolsas y para sostener las literas en los que se tumbará uno de los tripulantes cuando a duras penas pueda conciliar el sueño mientras que su compañero vigile la mar y controle el navío. Aparte, está la mesa multifuncional para trabajar y comer; la zona del galley con su esencial cocina, depósito de agua y los contenedores de avituallamientos, y lo principal: los sistemas de ordenadores, que aparte de servirles para controlar su rumbo y comunicarse con quienes supervisan las competiciones, están programados para controlar el barco y su velamen de la forma más idónea posible. Para lograrlo, una serie de sensores muy sofisticados informarán, continuamente, sobre la resistencia del mástil y de sus obenques, sobre lo que están aguantando las orzas y los timones y sobre la idoneidad del trimado de las velas para aprovecharlas al máximo, entre otras cosas.
Marineros Antaño, la imagen del clásico y viejo 'Lobo de Mar' que se las sabía todas gracias a su gran veteranía, era lo esperado pero, hoy en día, cuando alguien tiene ocasión de conocer a uno de estos TRIPULANTES,.-con mayúsculas y con-aros de oro en sus lóbulos por habérsela jugado muchas veces en el Cabo de Hornos -, se asombra al conocer que son personas muy atléticas y que se cuidan al máximo entrenándose mental y físicamente para aguantar todo lo que suele acontecer en sus osadas regatas transoceánicas. Aparte de gozar de la suerte que tienen de navegar a su alto nivel competitivo, son profesionales que se esfuerzan al máximo por ganar, ya que también son conscientes de que sus victorias significarán fama a sus patrocinadores, y esto propiciará continuidad empresarial de la marca representada y, por tanto, de todos sus puestos de trabajo, con lo cual toda esa parafernalia publicitaria cobra total sentido. Quienes gustan de la mar a esos niveles disfrutan de ella como pocos pueden hacerlo.
Ahora, finalizando esta pequeña singladura 'en seco', queda comentar que si el historial de Alex Thomson es epatante, tal y cómo ya lo adelantamos al principio de este artículo, el de Guillermo Altadill no se queda a la zaga, pues aparte de poseer el Record de la Vuelta al Mundo ha participado en las regatas más relevantes como son la Volvo Ocean Race, la Withbread, The Race, la Copa América, los Juegos Olímpicos, la Sydney-Hobart, la Fastnet, el Trofeo Julio Verne, la Barcelona World Race, la Vuelta a Europa y muchas otras, en las que ha conseguido un total de 18 podiums y entre ellos, 12 merecidas victorias. Como logros más actuales, recientemente también ha ganado la regata Caribbean 600 de este año –a bordo del 'CLEM', un velero SWAN 56- y quedó, junto a Alex Thomson, segundo en la más reciente Transat Jacques Vabre patroneando el 'HUGO BOSS'. Y por todo ello, esta embarcación sería, tal y como se ha sugerido, la que solicitarían por la venia Eolo y Neptuno, para embarcarse con la intención de comprobar si este veterano y muy eficiente velero iba a aguantar sus más desafiantes embates.
REAL CLUB MARÍTIMO DE BARCELONA Sección regatas Tfno: 93 221 73 94 www.maritimibarcelona.org
REAL FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE VELA www.rfev.es
|